LAS VÍCTIMAS DE LOS ACCIDENTES DE TRÁNSITO

Históricamente las víctimas de accidentes de tránsito han sido las grandes olvidadas por parte de las Instituciones u Organismos oficiales. Esto se puede comprobar cuando terminan los operativos especiales de resguardo de las carretas  los días de asueto o temporada vacacional, donde los funcionarios comparan las cifras de fallecidos con años anteriores y si muere una personas menos que el año pasado ya se sienten triunfadores,  OJO¡  esto no está mal, pero si es un error, ya que los muertos en las carreteras no se deben  restar,  de lo contrario se deben  sumar.

 

VENEZUELA OCUPA EL PRIMER LUGAR EN LATINOAMÉRICA Y EL TERCERO EN EL MUNDO, EN ACCIDENTES DE TRÁNSITO. Las pérdidas no son sólo humanas sino también económicas, estas superan los 600 mil millones de bolívares según reportes oficiales del CTVTT y las compañías aseguradoras.

 

En nuestro País, como en otras naciones del mundo, los accidentes de tránsito se convierten en un problema alarmante, difícil de ignorar y de contrarrestar, sobretodo porque este tipo de sucesos ocupan el primer lugar en la lista de causas de muerte de la población joven de este país.

 

Según cifras del Cuerpo Técnico de Vigilancia de Tránsito y Transporte Terrestre (CTVTTT), diariamente fallecen 20 personas en accidentes automovilísticos.

 

Actualmente el 40% de los espacios de rehabilitación de los hospitales en Venezuela están ocupados por víctimas de los accidentes de tránsito.

 

Se calcula que por cada 12 accidentes en la vía hay 2 fallecidos en el sitio. En el 90 % de los casos la falla es humana.

 

Sin duda alguna el problema de la accidentalidad vial en Venezuela y en el mundo es un flagelo de difícil control, más aún, cuando su comisión generalmente se debe a fallas humanas, la negligencia culposa en el manejo y la violación de leyes y reglamentos. Esto se debe a una desestabilización conductual, porque la misma persona que conduce se coloca en riesgo la mayoría de las veces. Sin embargo el problema se agrava, cuando por la misma inobservancia a las normas, colocamos en riesgo la vida y la integridad física de otras personas, especialmente los niños, niñas y adolescentes que transitan por nuestras calles, que van solos al Colegio como peatones o pasajeros.

 

Casi 6.500 menores de 14 años mueren cada año en Latinoamérica en accidentes de tránsito de acuerdo a un estudio privado que alerta sobre la gran inseguridad vial. El estudio lo realizo en Instituto de seguridad vial de la Fundación MAPFRE, donde aseguran que los países latinoamericanos que mayor esfuerzo tienen que hacer para mejorar la seguridad vial infantil son: El Salvador, Ecuador y Venezuela.

 

Tanta gente muriendo en las carreteras y no llaman suficientemente la atención? Esto se debe a que los accidentes de tránsito, son un goteo contante de tragedia y a la cual nos hemos acostumbrados y aceptado.

 

Cualquier terremoto, tifón o riada generan una ola de indignación y solidaridad mayor que las muertes por tráfico, pese a que muchas catástrofes apenas provocan cifras similares. Por ejemplo, el hundimiento del ferry de Al Salam, en febrero, entre Egipto y Dubai provocó 1.026 muertos y el deslave de la Guaira provoco aproximadamente 3.000 muertes, las cuales se lamenta mucho, pero nunca alcanzan la cantidad de muertes anual que generan los accidentes de tránsito.

 

¿Y qué pasa con los accidentes de tránsito? ¿Por qué son tan ignorados?

Los muertos del tránsito  son números, no tienen nombre y apellidos, no son historias con familias, no hacen manifestaciones y la muerte es una consecuencia no buscada de la accidentalidad, y se considera muerte fortuita. Es por esta razón que el duelo es más difícil de afrontar, ya que debe vivir la impunidad, el olvido y la indiferencia en soledad y con resignación.

 

Los accidentes de tránsito y sus víctimas, son aceptados como el precio que debemos pagar por tener vehículos, o por convivir en un sistema mal diseñado. Incluso para muchas personas es más seguro viajar por avión que trasladarse en carretera ¡Algo absurdo pero real¡ nadie quiere pagar el precio de viajar por tierra, pues es más inseguro y por supuesto menos rápido.

 

¿Serán los accidentes de tránsito el 5to. Jinete del  Apocalipsis? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que debemos exigir a las Instituciones y líderes políticos, nos ayuden a  disminuir esta alarmante cifre que enluta a tantas familias en el Mundo. Y mientras esto sucede, ustedes deben saber que cuentan con Asotránsito, asociación civil para la prevención de accidentes de tránsito y apoyo a sus víctimas.