¿Qué es Empatía?

La empatía es la capacidad psicológica o cognitiva de sentir o percibir lo que otra persona sentiría si estuviera en la misma situación vivida por esa persona. Viene de un término griego que significa "emocionado". Consiste en intentar comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar de forma objetiva y racional lo que siente otro individuo.

La empatía hace que las personas se ayuden entre sí. Está estrechamente relacionada con el altruismo - el amor y preocupación por los demás - y la capacidad de ayudar. Cuando un individuo consigue sentir el dolor o el sufrimiento de los demás poniéndose en su lugar, despierta el deseo de ayudar y actuar siguiendo los principios morales.

Uno de los elementos clave que forma la inteligencia emocional, es la empatía, la cual pertenece al dominio interpersonal. La empatía es el rasgo característico de las relaciones interpersonales exitosas.

Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de empatía? La empatía no es otra cosa que “la habilidad para estar conscientes de, reconocer, comprender y apreciar los sentimientos de los demás". En otras palabras, el ser empáticos es el ser capaces de “leer” emocionalmente a las personas.

 

¿Piensas en los demás cuando conduces o cuando eres peatón?

Analizando esta pregunta, nos encontramos con un ejemplo que nos pasa a todos por igual cuando conducimos, o estamos en nuestra condición de peatón, ciclista o motorizado. Pues cuando estamos de conductor, nos molesta los peatones imprudentes, pero cuando estamos en condición de peatón, no soportamos  a los conductores. Esto también pasa cuando somos motorizados, pues cuando andamos en una moto no nos importa ni los conductores, ni los peatones, pero inmediatamente nos bajamos de la moto somos otras personas. Es por esta razón que debemos aplicar la empatía y así colaborar con el cambio en la cultura vial que tantos necesitamos.

La vía es un medio que compartimos entre todos los usuarios, por lo que la colaboración es vital. Un usuario de la vía es un conductor de un turismo, pero también lo es un ciclista o un peatón. Cada uno con un propósito, pero con un medio en común. Compartimos espacios por lo que debemos de respetar unos principios básicos.

En el asfalto todos compartimos un mismo objetivo: llegar a un destino, vivos, enteros, sin asesinar a nadie,… y, a poder ser, lo antes posible. Además, como ser humanos dotados de punto de vista propio, siempre corremos el riesgo de interpretar la realidad de forma diferente a otro observador parcial. Lo cual también significa que otros interpretarán lo que hagamos de una forma diferente a nuestra intención. Por lo tanto, dada la simetría del asunto, ¿no estaría bien tener algo de empatía?

 

6 formas de aplicar la empatía en el sistema vial

 

1.- Respeta: cumple las normas y señales de tránsito, así no estés acostumbrado…¡Empieza desde hoy.

2.- No molestes: No hagas lo que no te gusta que te hagan, no seas obstáculos para otros. Si deseas estacionar en una esquina o encima de una acera, piensa como se sentirá el peatón que circule por la acera, ponte en el lugar del otro.

3.- Tolerancia: aplica la tolerancia con aquellas personas que no te gusta como manejan, entiende que las personas manejan diferente. Las Mujeres cumplen más con las señales de tránsito, los novatos son más inseguros y lentos al conducir y así son muchos, Así que debes aplicar la tolerancia.

4.- Comprender: ¿Eres capaz de entender que el conductor que tienes delante se ha equivocado? Depende del día, supongo. Ésta es una de las dificultades que nos encontramos. Deberíamos comprender el error ajeno, ya que ninguno estamos libre de cometerlo en la siguiente esquina.

5.- Siente: No está mal que te molestes en la conducción, pues son muchos los errores que se pueden vivir en un día, así como abusos y actos delictivos, pero trata que esta molestia dure cada vez menos, respira profundo piensa en que pudo haber sido peor y pasa la pagina..Perdona¡

6.- Ejemplo: Recuerda que tu eres el ejemplo de tus hijos, amigos y conocidos.. asi que por ningún motivo manejes de forma imprudente, no seas de los que causan accidente por su comportamiento y no seas parte del problema, se parte de la solución.

7.- Educación: La buena educación y el sentido cívico, cumplir las normas y pensar en que los demás tienen los mismos derechos que uno mismo.

8.- La tranquilidad, la calma, no ser impaciente: No es lo mismo velocidad, que rapidez, o que impaciencia. Disfrutar de la conducción mientras se conduce y no querer llegar a destino cómo lo único importante, significa conducir con calma, aunque se vaya rápido.

9.- Generosidad. Conducir sabiendo que se comparten las vías con otros conductores y con peatones, ciclistas y motoristas. Compartir el vehículo. Conducir acompañado. Viajar en grupo compartiendo vehículo, como compañeros de trabajo o compañeros de vacaciones.

10.- optimismo. El buen conductor es un conductor optimista que aprecia los aspectos agradables y positivos de la conducción y no sólo ve los peligros.

 

Y recuerda ¿La culpa no es siempre del otro?.

La empatía aplicada a la conducción nos puede ayudar a superar la paradoja del conductor egoísta. El conductor empático es un conductor que puede entender y compartir las intenciones y emociones de los otros conductores.

El conductor empático está en mejores condiciones de sentirse parte de un sistema social en el que las decisiones que se toman si no son buenas para uno mismo y también para el conjunto de conductores, no son buenas para nadie. Naturalmente, esta capacidad de empatizar con el resto de los conductores no proporciona la capacidad para saber lo que van hacer los otros. El conductor empático, al igual que el no empático, no puede saber si el resto de conductores optarán por las vías alternativas o por pasar por el tramo en obras. Pero el conductor empático puede entender que de la misma manera que él tiene el derecho en decidir el trayecto, los otros conductores también. Por eso, el conductor empático, si se encuentra en un atasco, sabe que la culpa no es del otro, sino que es de todos, que han decidido hacer lo mismo.