Desgaste anormal del neumático

El desgaste anormal del neumático (desgaste prematuro o desgaste excéntrico) puede ser causado por aceleraciones rápidas y por el frenado, giros rápidos y otros por malos hábitos de conducción, puede ser causado por la incorrecta presión de aire en los neumáticos, equilibrado y alineamiento incorrecto de ruedas y por regulaciones incorrectas o danos en la suspensión o sistema de dirección. El desgaste anormal puede ser causado también por defectos en el mismo neumático. Lo siguiente es una explicación de las causas probables de cada tipo de desgaste del neumático.

Desgaste en los Costados

En la mayoría de los casos, esto se debe a la insuficiente presión de aire en el neumático. La presión exterior (la presión es ejercida sobre el neumático por la carretera) sobre los costados del neumático es alta de tal forma que los costados se desgastaran rápidamente.

Esto sucede a menudo cuando el vehículo esta frecuentemente sujeto a frenados repentinos, los cuales causan que la presión sobre los costados aumente.                                                                              

                                                                    

Desgaste en el Centro de la Banda

En la mayoría de los casos, esto se debe a la excesiva presión de aire en el neumático. Puesto que la presión exterior es mucho mayor en la banda de rodadura, la banda se desgastara más rápidamente.

Esto también le suceda a los neumáticos que están sometidos a aceleraciones repentinas. Si el conductor permite que las ruedas resbalen a menudo durante las aceleraciones repentinas, el centro de los neumáticos se hinchara debido a la fuerza centrifugue generada por el giro rápido (en otras palabras, la presión exterior llegara a ser alta) y el neumático se desgastara rápidamente.

Desgaste Interior Vs. Desgaste Exterior

El desgaste del costado interior es a menudo causado por un excesivo camber negativo, mientras el desgaste en el costado exterior es usualmente causado por un excesivo camber positivo. El ángulo del camber excesivo causa que la presión del rodamiento sobre uno de los costados del neumático llegue a ser mayor.

Desgaste por Convergencia Vs. Desgaste por Divergencia

Si el ángulo de convergencia llega a ser excesivo, el neumático se arrastrara en una posición donde este está inclinado, causando el desgaste sobre la superficie de la banda de rodadura, el cual se asemeja a los dientes de una sierra.

El mismo fenómeno de desgaste por divergencia puede ocurrir si el vehículo está sujeto frecuentemente a giros repentinos.

 

Los conductores no debemos olvidar nunca que hay tres elementos fundamentales para la seguridad activa de nuestro coche cuando lo conducimos: los neumáticos, los amortiguadores y los frenos. Que estos tres elementos estén en buen estado y funcionen como es debido es imprescindible para tener agarre, un comportamiento estable y poder frenar en la menor distancia posible.

Y algo que todos sabemos es que los neumáticos se gastan. Cuestan dinero y nos gustaría que duraran más tiempo y kilómetros, pero es inevitable que lo hagan. Además de no pretender usar el neumático más allá de la profundidad mínima de la escultura (el dibujo, los tacos), lo que sí podemos evitar, hasta cierto punto, es que se desgaste de manera inadecuada e irregular, para ello conviene entender el significado de los diferentes tipos de desgaste que pueden presentar los neumáticos.

En condiciones ideales un neumático debería desgastarse de manera equilibrada y por igual, es decir, irá disminuyendo la profundidad del dibujo de manera homogénea, sin diferencias ni anomalías. Pero esto no siempre sucede así y se pueden producir desgastes irregulares. Vamos a verlos.